Definición de virus


Virus (del latín, que significa toxina o veneno), en el campo de la biología, es un organismo infeccioso, compuesto de proteínas, ácidos nucleicos y una estructura tan simple que solo puede reproducirse dentro de células vivas de otros organismos (animales, vegetales, bacterias e incluso otros de su misma especie).

Es esta última característica, que sea acelular y necesite infectar células de otros organismos para perpetuarse, la que lo distingue del resto de organismos en la biología. Hasta tal punto es así, que hay quien los ha definido diciendo que en términos biológicos no están vivos… ni muertos.

Se componen de ADN o ARN, la cápside (la cubierta proteica) y, en algunos casos, de una capa lipídica que los envuelven llamada envoluta vírica. Su material genético puede mutar durante el proceso de autorreplicación cuando invade células ajenas. Esta característica tiene como contrapartida que sean uno de los mecanismos más útiles de la naturaleza para la transferencia y diversidad genéticas.

Los hay de formas helicoides, icosaédricas e incluso más complejos; de todos los tamaños, incluso tan microscópicos que para observarlos es necesario un microscopio electrónico. No se sabe a ciencia cierta cuál es su origen: algunos parecen haber evolucionado de bacterias, otros de plásmidos (es decir, restos de ADN en células).

Transmisión del virus

Se transmiten de muchas formas posibles. Gracias a su implacable poder de autorréplica, infectan todas las células posibles de un organismo hasta llegar, en muchos casos, a destruirlas. Sin embargo, no todos provocan enfermedades o acaban con su huésped.

Virus en torno a cadenas de ADN.

Virus en torno a cadenas de ADN. Fuente: freepik

Algunos se transmiten gracias a vectores, es decir, organismos portadores que los transmiten a otros organismos. Los vectores de transmisión generalmente son insectos, sobre todo los hematófagos. Otros se propagan por el aire, por contacto directo, por transmisión sexual, por contacto sanguíneo o por vía fecal-oral (a través de las manos, la piel y la ingestión de sustancias, alimentos o líquidos infectados).

De este modo, esta potente capacidad de transmisión ha sido la inspiración de otro tipo de virus: los informáticos. De un modo parecido, estos «invaden» otros sistemas informáticos u ordenadores y se autorreplican utilizando código ajeno. Estas versiones digitales se utilizan para destruir los programas o sistemas infectados, para copiarlos o para espiarlos.

Los programas víricos informáticos se transmiten principalmente por Internet, de forma subrepticia, sin que el usuario se dé cuenta (al igual que los originales). También pueden transmitirse a través de puertos USB, CDs o instalación directa del software o programa infectado.

Actualidad de las infecciones víricas

Los conocidos como virus emergentes están cada vez más de actualidad, al considerarse uno de los mayores riesgos para la humanidad debido a la globalización y a la capacidad de estos para propagarse entre humanos en tiempo récord, hasta convertirse en pandemias, como ha ocurrido con algunos casos recientes.

Entre los virus emergentes se incluyen algunos casos de actualidad tan famosos como son el ébola, el SARS o la gripe aviar.

De un modo parecido, las infecciones informáticas a gran escala también son un asunto de actualidad. La guerra cibernética utiliza este tipo de armas informáticas para infectar, destruir y espiar ordenadores y servidores sensibles, como puedan ser los de uso militar o gubernamental, pero también los de empresas líderes, bancos, y bases de datos.

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