Definición de síndrome


Un síndrome es un conjunto de síntomas y signos que revelan la alteración de la salud de un individuo. Sus causas y manifestaciones pueden ser variadas, aunque deben concurrir en el tiempo para recibir este nombre.

Este tipo de alteración de la salud física o mental no debe confundirse con una enfermedad. Ambas son entidades médicas por separado, ya que la enfermedad requiere de la existencia de una causa biológica. Ahí radica la diferencia, y es que los cuadros de este tipo son la descripción de un conjunto de alteraciones reconocidas.

Chico joven con síndrome de down.

Chico joven con síndrome de down. Fuente: rpp

Un síndrome puede no tener una única causa. Se suele decir que estos trastornos son plurietológicos al reconocerse la confluencia de distintos desencadenantes en un mismo caso. Por ello, su detección y diagnóstico suele ser complejo, ya que se debe analizar la situación concreta en detalle.

Las manifestaciones pueden aparecer por causas muy diferentes, lo que hace posible dividirlos efectivamente. Normalmente puede hablarse de trastornos mentales, fisiológicos o degenerativos, aunque hay ocasiones en las que estos aspectos confluyen. Las deficiencias genéticas también son productoras de diferentes casos bien estudiados.

El término ha sido utilizado desde los tiempos en los que la medicina comenzó a formarse como ciencia. Así, una de las primeras referencias puede encontrarse en la obra de Galeno en el siglo II d. C. Su origen se remonta a la palabra griega “syndromé” que significa literalmente concurso.

Diferentes tipos de síndromes

Para su división se atiende especialmente a sus manifestaciones. Así, son las alteraciones que producen estos conjuntos de síntomas las que deben seguir de guía para su análisis. Puede darse el caso de que se mezclen deficiencias físicas y psicológicas, algo normal en algunos cuadros clínicos.

Los de manifestación física son de los más comunes. Estos pueden causar alteraciones visibles tanto en el rostro como en el resto del cuerpo de los pacientes. Sus causas irán desde un desajuste hormonal hasta un fallo en la información genética. El de Marfan o el de Cornelia de Lange son buenos ejemplos.

Los de orden psicológico son muy comunes y pueden aparecer en cualquier etapa vital de un individuo. Sus causas también son variadas, ya que pueden proceder de alteraciones hormonales o de fallos a nivel estructural. El autismo, el de Asperger o el trastorno de la personalidad sirven para ejemplificarlos.

Algunas enfermedades degenerativas también pueden ser descritas como síndromes. Este es el caso del Alzheimer, la artrosis o la esclerosis múltiple. Pese a que su causa principal es el envejecimiento, algunos pueden manifestarse a edades más tempranas de lo habitual.

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