Definición de psicópata


Un psicópata es una persona que padece una psicopatía. Es decir, una enfermedad que se caracteriza por un trastorno antisocial de la personalidad, pero que no se acompaña de ningún tipo de anormalidad intelectual.

La gente suele relacionarlos con los típicos asesinos o criminales de las series de televisión y no tiene por qué ser así. De hecho, puede ser una persona totalmente integrada en el ambiente familiar, laboral o de cualquier tipo y llevar una vida aparentemente normal.

Cabe decir, que esta posibilidad de ser una persona integrada puede ser peligrosa para las víctimas, ya que probablemente no adopten una defensa preventiva ante la ausencia de señales externas o alertas y esto puede llegar a ser un problema. Además, son personas que pueden desarrollar su psicopatía solo en ambientes determinados y en otros no.

Una persona psicópata es una persona que tiene capacidad de juicio, pero no siente culpa y solo busca su propio interés, no tiene límites. Poseen lo que se conoce como anestesia afectiva, aunque sí pueden sentir cólera, tristeza o ira. Los psicópatas pueden fingir, pero nunca podrán llegar a tener sentimientos como amor, solidaridad o compasión. Pero sí son capaces de desarrollar cualquier tipo de estrategia con tal de llegar a dominar la situación.

Rasgos de la personalidad de un psicópata

Los psicópatas pueden tener rasgos característicos, como arrogancia, aparente encanto superficial, locuacidad, ausencia de culpa o de conciencia, ausencia de empatía en sus relaciones interpersonales e impulsividad en su comportamiento, acompañado en ocasiones de cierta irresponsabilidad.

Escenificación una mujer psicópata.

Escenificación una mujer psicópata. Fuente: esferapsicologos

También son personas que tienen objetivos poco realistas, que han padecido algún tipo de alteración en la conducta durante su infancia y en la edad adulta pueden llegar a desarrollar comportamientos antisociales. Son personas que no huyen del estrés y que pueden sentir ira y con ello llevar a cabo episodios de violencia física o verbal sin ningún motivo aparente o de suficiente gravedad.

A pesar de que generan una imagen de control, son personas que carecen de autocontrol. La manipulación, la frialdad, la necesidad de estimulación constante, la ausencia de miedo ante las consecuencias y castigo de sus actos y el narcisismo social también son rasgos que los definen.

Su encanto personal, inteligencia normal o en muchas ocasiones superior a la media son cualidades muy peligrosas de este tipo de personas. Además, su tendencia a la adicción y su incapacidad de formar relaciones personales estables también son rasgos muy nocivos para sus víctimas

Tratamiento de la psicopatía

El tratamiento de la psicopatía es una carretera larga y tortuosa. Al tratarse de un trastorno de la personalidad puede llegar a ser realmente complejo y debe aplicarse en varios ámbitos. Generalmente, las cualidades más difíciles de tratar son la ausencia de empatía y la ausencia de culpabilidad.

La base del tratamiento se basa en un entrenamiento afectivo mediante el cual, y gracias a ponerse en distintas situaciones, el paciente debe aprender a tener un comportamiento socialmente correcto. La empatía y la posibilidad de desarrollar relaciones personales estables y duraderas son el objetivo de esta terapia.

También son importantes las técnicas de relajación y pensamiento positivo para que el paciente logre eliminar la tensión que le impulsa a actuar de manera egoísta e impulsiva. A pesar de todo esto, la clave del tratamiento reside en la voluntad de cambio del paciente y es complicado, ya que estas personas que son plenamente conscientes de lo que hacen y de los límites del bien y el mal.

El tratamiento farmacológico aún no ha sido muy bien definido y no hay ningún fármaco predilecto que haya demostrado ser más eficaz que la terapia de entrenamiento afectivo.

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