Definición de proteínas


Las proteínas son macromoléculas que representan el principal nutriente para la formación de los músculos del cuerpo, por ello son consideradas como nutrientes de gran importancia biológica. Su ingesta diaria es imprescindible para una dieta sana y saludable. Es considerada de gran importancia en la nutrición deportiva.

Casi todas las funciones biológicas desempeñadas en los organismos son llevadas a cabo por este tipo de macromoléculas. Su estructura química está formada por aminoácidos que se combinan entre sí de diversas formas para constituir este tipo de macromoléculas. Existen aminoácidos esenciales, son nueve y se obtienen de alimentos, y aminoácidos no esenciales, son once y se producen en nuestro cuerpo.

Carne, alta en proteínas.

Carne, alta en proteínas. Fuente: Pixabay

Según su composición distinguimos entre simples y conjugadas. Las simples son aquellas que a través de la hidrolisis producen solo aminoácidos. Las conjugadas, en cambio, contienen además de la cadena polipeptídica un componente llamado grupo prostético. Un ejemplo del tipo conjugadas sería la hemoglobina.

Según su forma se clasifican en fibrosas y globulares. Cuando existe una dimensión mayor que las demás se consideran fibrosas, tienen funciones estructurales. Si la cadena polipeptídica está enrollada sobre sí misma serán globulares. Estas últimas terminan por formar una estructura esférica.

A mayores se conocen las proteínas de membrana que se sitúan asociadas a la membrana lipídica. Estas no son solubles en medios acuosos, un ejemplo es la ropsina. Poseen grandes aminoácidos hidrófobos que se encargan de interaccionar con el entorno de la bicapa exterior. Debes tener en cuenta que el entorno de la bicapa exterior es no polar.

Funciones de las proteínas

Se encargan de defender al organismo creando anticuerpos. De este modo, las infecciones y los agentes extraños estarán controlados. Además, funcionan como amortiguadores (función homeostática) manteniendo el PH interno y el equilibrio osmótico controlados.

Realizan funciones de transporte de elementos como el oxígeno, los electrones, etc. También actúan como reserva constituyendo acciones importantes como el posible desarrollo del embrión. Además, emiten la función contráctil y están relacionadas con el movimiento de cilios y flagelos.

Poseen funciones encimáticas: son las macromoléculas más especializadas y numerosas, trabajan como biocatalizadores encargándose de acelerar los procesos de reacciones químicas del metabolismo mediante funciones biológicas.

Algunas hormonas son de origen proteico, un claro ejemplo de esto pueden ser la insulina, el glucagón (regulan los niveles de azúcar en sangre), la hormona del crecimiento o la calcitonina (regula el metabolismo del calcio).

Alimentos de origen animal y vegetal

Entre los alimentos ricos en esta macromolécula encontramos dos tipos: los de origen animal (huevos, aves, pescados, carnes y lácteos) y los de origen vegetal (soja, frutos secos, champiñones, legumbres y cereales).

Otros alimentos ricos en esta composición de aminoácidos son las lentejas, el atún, los guisantes, la pechuga de pollo, el chorizo y el jamón cocido. Entre los pescados, la merluza y el bacalao son los que más alto contenido proteico contienen.

Los alimentos proteicos más consumidos por la población española son: morcilla, garbanzos, leche desnatada, langostinos, sardinas en conserva y salmón. A modo de snack los españoles consumen pistachos y almendras.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *