Definición de obesidad


La obesidad es una enfermedad crónica multifactorial caracterizada por una acumulación excesiva de grasa o una hipertrofia del tejido adiposo del organismo y que supone un riesgo para la salud. Se considera que una persona es obesa cuando su índice de masa corporal (IMC) es igual o superior a 30 kg/m2.

Está considerada como una de las enfermedades más prevalentes del siglo XXI. Cabe decir que es un factor de riesgo para numerosas enfermedades como por ejemplo las enfermedades cardiovasculares, Diabetes Mellitus 2, accidentes cerebrovasculares (ictus), apnea del sueño y algunos tipos de cáncer. En lo que se refiere al cáncer favorece la aparición de tumores dérmicos y gastrointestinales.

Cabe decir que la obesidad y el sobrepeso son conceptos que reflejan la misma realidad: un exceso de grasa en el cuerpo. La diferencia radica en que el sobrepeso sería una forma más “leve”. Concretamente, el sobrepeso se define por un IMC superior a 25 kg/m2, pero menor de 30 kg/m2. Sin embargo, ambas enfermedades suponen un grave riesgo para la salud. También podríamos definir el sobrepeso como una situación predisponente y, por lo tanto, un punto de inflexión importante dentro de la prevención de esta enfermedad.

La Organización Mundial de la salud (OMS) lleva a cabo planes y estrategias de prevención desde el año 2003 con vistas al 2020 o incluso 2025, ante la problemática de la situación en la que vivimos. Los datos son realmente alarmantes, ya que desde 1988 la obesidad se ha duplicado en todo el planeta, y lo que es aún más preocupante, ha aumentado enormemente en jóvenes y en niños menores de 5 años.

Calidad de vida y prevención de la obesidad

Mujer con obesidad.

Mujer con obesidad. Fuente: Pixabay

A pesar de que antiguamente la obesidad era un problema del primer mundo, actualmente también es muy frecuente en países de ingresos bajos. De hecho, en África, ya se han duplicado las cifras. Es importante destacar que se calcula una mayor mortalidad asociada al exceso de peso que a la desnutrición, y no solo eso, si no que hay más personas obesas que desnutridas o con bajo peso ponderal a nivel mundial.

Las causas de este problema de exceso de peso se debe al aumento del consumo de alimentos ricos en grasas y al estilo de vida actual. Este último punto se refiere a la vida sedentaria motivada por los medios de trasporte, trabajos actuales y ausencia de políticas que favorezcan el deporte o la educación relativa a este tema.

En cuanto a la prevención, se puede abordar desde dos aspectos. En primer lugar, con una dieta rica en verduras, frutas, legumbres y con una disminución del contenido de azúcar, sal y grasa. También es importante el ejercicio físico que se recomienda un mínimo de entre de 60 y 150 minutos a la semana.

Tratamiento

El mejor tratamiento pasa por llevar a cabo un cambio en la forma de vida, incluyendo dieta sana y ejercicio, aunque también existen otras alternativas. Sin embargo, cambiar la forma de vida es clave a la hora de erradicar el problema.

Otras opciones son los fármacos o medicamentos herbales, pero es imprescindible consultar previamente con el médico. Utilizar fármacos puede facilitar la bajada de peso, aunque la medicación debe ir acompañada de un estilo de vida saludable.

Por último, también se puede recurrir a la cirugía. Es importante decir que estas operaciones pueden acarrear algún riesgo para el paciente. Se suele llevar a cabo en pacientes que han sido obesos durante más de 5 años y ya han probado otros métodos. En este caso también debe acompañarse de alto compromiso de dieta y ejercicio físico.

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