Definición de leucemia


La leucemia es una enfermedad que provoca el aumento descontrolado de los leucocitos en la médula ósea. De hecho, por esta razón se la denomina también como cáncer hematológico. También pueden verse afectados los mieloides, eritroides, mieloides y megacaricíticos, aunque no es tan habitual. Las células cancerígenas colapsan la producción de glóbulos blancos y rojos y de plaquetas sanas.

Este cáncer no responde a la definición asentada en la sociedad ya que no se encuentra vinculado a un tumor. En concreto, afecta a la velocidad de crecimiento de los leucotinos, la cual es superior a la normal. El resultado es que estos invaden el resto del organismo progresivamente y le impiden funcionar correctamente.

Análisis de sangre.

Análisis de sangre. Fuente: Pixabay

Los leucocitos, también conocidos como glóbulos blancos, son los encargados de proteger al organismo de ataques externos. La función de los glóbulos rojos o eritrocitos es la de transportar el oxígenos de los pulmones a los tejidos. Por su parte, las plaquetas colaboran en la coagulación sanguínea. La leucemia afecta a todos ellos, lo que supone un deterioro generalizado de la salud.

El origen de la enfermedad es desconocido. Se sabe que determinados factores incrementan las probabilidades de padecer el trastorno. La exposición a la radiación, al benceno y a determinados fármacos pueden ser detonantes, pero no se sabe con certeza. Tampoco se sabe por qué puede reaparecer entre los 4 y los 5 años posteriores a su remisión.

Tratamientos contra la leucemia

La quimioterapia es el tratamiento más habitual frente a este tipo de cáncer. Puede aplicarse por vía oral o intravenosa. Cuando se elige esta opción, lo normal es implantar un catéter que evite las repetidas punciones en las venas. Estos compuestos químicos atacan directamente a las células cancerígenas.

Si hay células cancerígenas en el sistema nervioso central, se requiere de un tratamiento de quimioterapia intratecal. Este consiste en una punción del fluido en la parte inferior de la columna vertebral. En el caso de alojarse en los testículos, se requiere de radioterapia.

El trasplante de médula ósea es el tratamiento más efectivo. Sin embargo, solo 1 de cada 4 pacientes poseen un familiar compatible, lo que dificulta el proceso. En concreto, este consiste en la destrucción de la médula ósea enferma mediante radioterapia y medicamentos. A continuación, esta es reemplazada por una sana.

El riesgo de rechazar la médula trasplantada existe. De hecho, recibe el nombre de ‘Enfermedad Injerto contra Huésped’. Esta se produce cuando el tejido trasplantado recientemente ataca el cuerpo del receptor y provoca que reaparezca el problema.

El último avance: las terapias biológicas

Las terapias biológicas han demostrado ser bastante efectivas frente a la leucemia. Estas usan el sistema inmune para combatir el cáncer y para reducir los efectos secundarios de la quimioterapia. La eritropoyetina es una de las hormonas más utilizadas en este sentido.

Lo mejor de las terapias biológicas es que no generan rechazo por parte del paciente. De hecho, este es uno de los principales problemas de los trasplantes. Aunque se trata de un tratamiento complementario a los demás, es muy efectivo.

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