Definición de inflación


Se entiende por inflación, según el diccionario de la RAE, el acto de inflar, la vanidad excesiva de una persona y la elevación de los precios. En este caso se observa cómo el español en uso ha vuelto a escoger la última acepción como la más usada.

La inflación puede ser reptante o subyacente. En el primero de los casos se refiere a la elevación leve, pero recurrente, de los precios. En el segundo a la que se obtiene tras analizar el índice de precios al consumo sin incluir los productos básicos (leche, pan y similares).

Representación de la inflación.

Representación de la inflación. Fuente: Pixabay

El término está íntimamente ligado con la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores. La misma persona, con el mismo dinero, podrá consumir menos debido al aumento de precios. El origen de esta situación proviene de tres situaciones distintas.
Aumento de la demanda, el consumidor quiere un producto, la industria no puede fabricar tanta cantidad y sube el precio.

Aumento de los costos, los productores tienen que pagar más para fabricar lo mismo y recuperan la diferencia subiendo el precio.

Inflación «previsora», antes de que suban los precios en el futuro, los fabricantes prefieren subirlos con anterioridad para evitar un brusco cambio de precio en un producto.

Otros tipos de inflación

  • Moderada, el aumento de los precios es el lógico y se hace de forma progresiva. Afecta al IPC pero no al poder adquisitivo.
  • Elevada, los precios suben a partir de un diez por ciento y los compradores acusan el cambio.
  • Hiperinflación, subida de hasta el mil por ciento de los precios. Crisis económica, pérdida del valor de la moneda del país.

Entre las causas de esta situación también habría que valorar una serie de factores. La escasez de oferta de productos y el ansia de tener más beneficios por parte de los grandes capitales son un buen ejemplo. De las causas externas se pueden mencionar tanto la excesiva inversión extrajera como la exportación sin medida.

En todos estos casos el que pierde es el trabajador. Si con el mismo sueldo se puede comprar menos es el consumo el que se resiente. Los empresarios no toleran el aumento de sueldo como posibilidad de aumentar el nivel de consumo. De esta manera no se dan cuenta de que están tirando piedras contra su propio tejado.

Solo ajustando sueldos a los precios reales de los productos se puede incentivar el consumo y, por ende, mejorar el nivel económico de los mismos fabricantes que se han visto avocados a subir los precios por los antedichos motivos.

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