Definición de gastronomía


La gastronomía se centra en el estudio de las técnicas culinarias, recetas e ingredientes que adopta el ser humano en base a su región, costumbres nutritivas o principios éticos. Esta expresión tiene su origen en la antigua Grecia, lugar donde los conocimientos culinarios comenzaron a tener una gran relevancia. La importancia de este término radica en su valor cultural. Conociendo al detalle las cualidades gastronómicas se pueden identificar las fortalezas y debilidades nutritivas de la población.

Esta disciplina despierta un gran interés, debido a que se relaciona directamente con sectores económicos como la ganadería, la agricultura y la pesca. Por lo tanto, el primer punto de estudio se enfoca en cómo el ser humano obtiene los recursos del medio natural. Estas actividades económicas están enmarcadas dentro de las tradiciones y costumbres populares.

La gran mayoría de poblaciones rurales o pesqueras tienen festejos que coinciden con las recogidas de las cosechas o el comienzo de la época de crianza. La gastronomía está estrechamente relacionada con los productos de temporada que naturalmente, forman parte de las principales recetas locales. Una combinación de historia y tradición que se trasmite a las nuevas generaciones.

La relación con el clima es fundamental ya que cada cultura tiene unas necesidades nutritivas concretas. Por ejemplo, en aquellas poblaciones donde las temperaturas son muy bajas y el frío hace su aparición de forma intensa, las recetas elaboradas tendrán una gran carga calórica. En cambio, en aquellos lugares con un clima más benévolo los platos elaborados serán más ligeros o se servirán en frío.

Este concepto también engloba los utensilios empleados en la elaboración de las recetas y las normas de protocolo en la mesa, sobre todo, si se trata de una celebración familiar o acontecimiento social. Esta disciplina forma parte de muchas costumbres o ritos milenarios que tienen una gran importancia en la población local.

La diversidad dentro de la gastronomía

Aunque este término se relaciona principalmente con la cultura de una región, en verdad su uso puede albergar otro tipo de conceptos. La gastronomía también se estudia a través de los hábitos religiosos. La preparación y la elaboración de una receta dentro de una familia judía, de una cristiana o de una musulmana varía considerablemente. Para mantener esa idiosincracia es vital estudiar y transmitir esa cultura.

Gastronomía italiana.

Gastronomía italiana. Fuente: Pixabay

Con el paso de los años muchas personas han comenzado a elegir un tipo de alimentación concreta y específica. La cultura gastronómica se aplica, también, a aquellos regímenes que buscan desarrollar una alimentación más ética y sostenible. El vegetarismo y el veganismo son las corrientes que han cobrado más fuerza a partir del siglo XXI.

No consumir productos de origen animal provoca que haya que buscar alternativas alimentarias. La evolución e innovación en esta cultura gastronómica es constante, de manera que hay un auge en la creación de espacios donde este tipo de alimentación se ha convertido en la auténtica protagonista. Un ejemplo que demuestra que la diversidad también es un motor para desarrollar una cultura gastronómica identitaria.

Diferencia respecto al término cocina.

A modo de explicación sencilla se considera que un gastrónomo no tiene por qué ser un cocinero. Por supuesto, no todos los cocineros son gastrónomos. Esta diferenciación es importante plantearla porque se usa, en determinadas ocasiones, como sinónimos. La cocina forma parte de una visión más técnica que no tiene en cuenta la relación del ser humano con la tradición y el medio ambiente.

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