Definición de esquizofrenia


Se entiende por esquizofrenia, según el diccionario de la RAE, el grupo de enfermedades mentales que suponen una disociación de las funciones psíquicas que podría convertirse en una demencia incurable.

El esquizofrénico suele sufrir de psicosis, pérdida de contacto con el mundo real, y de alucinaciones que terminan alterando su vida diaria y su capacidad para desempeñar cualquier tipo de trabajo.

El origen de esta enfermedad puede producirse por una alteración del desarrollo del cerebro durante la gestación, por herencia genética, por un desequilibrio en los neurotransmisores del cerebro y por infecciones durante el embarazo o problemas varios durante el parto.

Los síntomas más habituales, aparte de los arriba mencionados, son los trastornos del razonamiento, un empobrecimiento de la afectividad y el aislamiento del enfermo. El esquizofrénico pierde la sensación que tiene de su organismo, no parece reconocerse, no sabe actuar, no es capaz de llevar su vida correctamente y se siente desplazado lo que le lleva a aislarse.

Tipos de esquizofrenia

Esquizofrenia, depresión.

Esquizofrenia, depresión. Fuente: Pixabay

La paranoide es la más frecuente. El enfermo tiene la sensación de que le están persiguiendo con el único fin de hacerle daño. Durante estas crisis es importante prevenir la integridad de los enfermos y evitar que incurran en acciones peligrosas para su integridad.

Hebefrénica, comienza antes que la antedicha y es más peligrosa al alterar los sentimientos y la realidad. El enfermo reacciona de forma incontrolada ante distintas situaciones y esta circunstancia ha de ser controlada por un profesional.

Catatónica, conlleva una alteración en los movimientos alternándose los episodios de ausencia total de los mimos con las crisis más intensas. Se caracterizan por un movimiento repetitivo. Es fácilmente controlable con medicación.

Se denomina Indiferenciada a la que no se puede clasificar en alguno de los tipos anteriores de forma exclusiva. Tras la observación de cualquiera de los antedichos síntomas se hace urgente la visita a un profesional que pueda diagnosticar la enfermedad.

Tratamiento

El psicoterapeuta deberá, primer delimitar el tipo de esquizofrenia que padece el enfermo y segundo comenzar un tratamiento médico que sea eficaz. En la mayoría de los casos se opta por la tioridazina o el hiperidol.

En casos más graves se suelen usar neurolépticos como la quetiapina o la clozapina. Esta medicación intenta corregir el mal funcionamiento de los neurotransmisores cerebrales y devolver al paciente a la realidad.

Los antipsicóticos son utilizados para que el enfermo pueda llevar una vida normal sin temor a ser víctima de una de sus crisis. En casos extremos de esquizofrenia catatónica se ha aconsejado el electroshock para evitar el suicidio del paciente.

El psiquiatra, con la colaboración de la familia y personas del entorno del enfermo, han de formar un equipo que puede controlar los síntomas de esta enfermedad y mejorar la vida diaria de la persona afectada por la misma.

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