Definición de energía térmica


La energía térmica es aquel tipo de energía que se manifiesta en forma de calor. Por ello, también recibe el nombre de energía calórica o calorífica. La energía cinética de los átomos, es decir, aquella derivada del movimiento continuo de estos moviéndose y vibrando, produce la sensación que denominamos como calor y que es la base de la energía térmica.

Los cuerpos que se encuentran a altas temperaturas tienen mayor energía térmica que otros a menor temperatura. Esto se debe a que sus átomos se mueven a mayor velocidad y, por lo tanto, generan más energía cinética.

Cuando dos cuerpos se encuentran a diferentes temperaturas se produce un proceso de transferencia térmica al que se denomina calor. Este mecanismo puede suceder hasta alcanzar el equilibrio térmico o no, como ocurre en los animales de sangre caliente capaces de mantener estable su temperatura corporal.

La unidad de medida establecida por el sistema internacional para medir la energía térmica es el Julio (J). Sin embargo, también es habitual emplear la caloría (cal). Una caloría equivale a 4,18 julios y hace referencia a la cantidad de energía necesaria para que un gramo de agua eleve su temperatura en un grado centígrado.

Transmisión de la energía térmica

Energía térmica

Energía térmica. Fuente: Pixabay

Puede transmitirse de varias formas. La primera de ellas es por radiación, es decir, a través de ondas electromagnéticas. Esta es la forma en la que la energía térmica del Sol llega hasta la Tierra.

También es posible transmitirla por conducción cuando un cuerpo frío se sitúa en contacto con otro caliente. Este proceso siempre se lleva a cabo del que se encuentra a mayor temperatura hacia el que está a menor. Cuando ambos alcanzan el equilibrio, dejan de producirse transferencias energéticas.

El tercer fenómeno de transmisión de energía térmica es la convección. Para que se produzca, unas partículas calientes han de ser trasladadas de un lugar a otro por algún medio. El ejemplo más evidente es el del viento.

Siempre que sube la temperatura de un cuerpo lo hace también su energía térmica. Sin embargo, no siempre que se incrementa su energía térmica aumenta su temperatura. Esto es lo que sucede en los cambios de fase como, por ejemplo, el de líquido a gaseoso.

La energía térmica como energía renovable

La energía térmica es utilizada como energía renovable de manera muy habitual. Existen dos formas diferentes de hacerlo. La primera es conocida como energía solar y necesita de paneles fotovoltáicos que se encargan de transformar la radiación del sol en calor. La segunda es aprovechando el calor del interior de la Tierra, por lo que recibe el nombre de geotérmica.

También es posible obtener energía térmica mediante otras vías, pero no son respetuosas con el medio ambiente. Es el caso de la que se obtiene a partir de la quema de combustibles fósiles, los cuales generan grandes volúmenes de CO2 y son causantes del efecto invernadero.

Este es el mismo principio por el que se rige la energía nuclear. En concreto, este tipo utiliza recursos radiactivos perjudiciales para el medio ambiente que tardan centenares e, incluso, miles de años en dejar de ser nocivos.