Definición de drogas


De acuerdo con la OMS, la palabra drogas es un término médico polisémico relacionado con sustancias para prevenir o curar enfermedades. Asimismo, es un vocablo generalizado que hace referencia a sustancias legales, “alegales”, ilegales y psicoactivas. Éstas últimas habitualmente son autoadministradas, se usan sin fines terapéuticos y su abuso puede causar dependencia o efectos secundarios.

La etimología de este concepto, según el DRAE, surge de la palabra árabe andalusí hatrúka, que significa charlatanería. En los Países Bajos (s. XIV) se utilizó droog (seco) para designar plantas y especias para usos con propósitos medicinales. Eventualmente el término pasó a ser drug en inglés y drogue en francés, cuando se trataba de medicamentos para distintas patologías.

En farmacología, y tomando el significado genérico dentro de la cultura anglosajona, se refiere a principios activos o fármacos. Por ello la materia prima extraída para elaborar las medicinas puede ser de origen vegetal, animal, mineral o sintético. Además, existen criterios que diferencian una droga de un fármaco cuando se trata de una administración paliativa o no.

Contrariamente, existen muchas sustancias legales que son consumidas en la mayoría de los países. Entre ellas podemos encontrar la cafeína, nicotina, alcohol y opiáceos , cuya adicción y efectos secundarios están bien documentados. Curiosamente, hay gobiernos que están flexibilizando su visión sobre sustancias “menos dañinas” por sus propiedades medicinales.

Adicionalmente, este tipo de sustancias pueden ser utilizadas de forma recreativa para alterar los estados de conciencia, cambiando el humor o provocando placer. Esta forma de utilizarlas produce cambios químicos en el sistema nervioso central y en el cerebro. Estudios importantes indican que el exceso de ciertos componentes resulta dañino para la salud mental y física del individuo.

Tipología

Drogas.

Drogas. Fuente: Cabrera Photo

Hoy en día existe una gran variedad de sustancias que tienen diversos efectos farmacológicos sobre el organismo. Los opioides, son aquellas drogas que se adhieren a los receptores en el sistema nerviosos central y el tracto intestinal. Los grupos más importantes son: alcaloides del opio (morfina y codeína), semisintéticos (oxicodona y heroína) y los sintéticos (petidina).

Los alucinógenos son aquellos que producen cambios en la conciencia, el estado de ánimo, las sensaciones, entre otros. Entre éstos se encuentran los psicodélicos, como el LSD, que distorsiona la percepción y la cognición. Los disociativos, bloquean la mente consciente, lo que provoca trances y alucinaciones. Los delirantes como los anticolirgénicos provocan desvaríos.

Asimismo, los componentes estimulantes son aquellos que mejoran temporalmente la actividad neurológica o física. También pueden provocar mayor productividad, mejora del equilibrio, euforia, disminución del apetito o sueño. Este grupo se caracteriza por los colinérgicos, convulsivos, piperazinas, alquilaminas, benzodiacepinas, oxazolinas, entre otros.

Finalmente, las sustancias depresoras son aquellas que ralentizan o inhiben ciertas funciones o áreas específicas del cerebro. Producen somnolencia, depresión respiratoria, coma, analgesia y más. Se distinguen por estar conformadas por los antihistamínicos, antipsicóticos, GABAenérgicos, glicinérgicos, simpatológicos, narcóticos y disociativos.

Drogadicción

La farmacodependencia es una condición que genera la sensación de consumo descontrolado para mitigar los efectos psicológicos o físicos. Puesto que el organismo requiere la sustancia en cuestión, se establecen 2 tipos de dependencia: la fisiológica y la psíquica.

En el primer caso, el cuerpo requiere dosis cada vez mayores de la sustancia porque su consumo constante genera tolerancia. Al interrumpirse el patrón, aparece el síndrome de abstinencia. En el segundo caso, el individuo precisa consumir para cambiar su deteriorado estado mental.

Por otra parte, las drogas blandas como la marihuana, el hachís o el tabaco solamente provocan una dependencia psicológica o física. Mientras que las drogas duras, como las derivadas del opio, el alcohol, las anfetaminas y los barbitúricos, crean una fuerte necesidad física y psicosocial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *