Definición de celulitis


La palabra celulitis nace del vocablo francés cellulite. Es un término médico para identificar una alteración celular bajo la piel que afecta su circulación, presenta micronódulos y puede generar dolor. Incluida en el DRAE en 2001, está compuesta por dos partes: célula (latino) e –itis (sufijo griego).

De hecho, este concepto fue utilizado en 1920 para describir una variación estética en la piel. A raíz de su implementación, se han sugerido nombres como: lipoesclerosis nodular, paniculosis, lipodistrofia, entre otros. En esencia, es un trastorno metabólico localizado que altera la piel. Se caracteriza por la hiperpolimerización del tejido conectivo, la alteración de tejidos grasos y la microcirculación.

Asimismo, otras definiciones se refieren a una inflamación del tejido conjuntivo subcutáneo. O, a una acumulación subcutánea de grasa en distintas partes del cuerpo, que se distingue por un matiz anaranjado y engloba toda una serie de factores que predisponen su aparición en las personas.

Adicionalmente al concepto general de celulitis, estan la estética, la orbitaria y la periorbitaria. La primera es una expresión habitual que denota un aspecto relacionado con la grasa y la obesidad. Las últimas dos, hacen referencia a una infección de los tejidos cerca del ojo y una inflamación de la piel que rodea al ojo, respectivamente.

Esta condición no presenta una manifestación clínica aparente, lo que imposibilita su diagnóstico. Generalmente las mujeres son las más afectadas por sus síntomas, que aparecen en zonas específicas como glúteos, parte superior de los brazos y zona baja del abdomen. En los hombres puede presentarse en la nuca, parte superior de los brazos y el bajo abdomen.

Factores de predisposición a la celulitis

Las causas más comunes estudiadas y estadísticamente asociadas con la celulitis tienen que ver con varios factores. Entre ellos se hace referencia a los endocrinos, enzimáticos, psicosomáticos, genéticos, dietéticos y otros más. Los especialistas han determinado criterios bien definidos sobre cómo funcionan y cómo pueden afectar al ser humano.

Ejemplo de celulitis en las piernas.

Ejemplo de celulitis en las piernas. Fuente: eldiariodelasalud

Entre los agentes endocrinos se ha establecido que los cambios hormonales en la mujer durante su desarrollo, son un elemento preponderante. Muchos estudios han corroborado que la progesterona y los estrógenos afectan directamente los adipocitos. Por ello la pubertad, el embarazo, el posparto y la menopausia alteran zonas específicas del cuerpo femenino.

Asimismo, la alteración de los sistemas enzimáticos como lipoproteinlipasas, triglicéridos lipasas, las adenilciclasa y el AMP-cíclico pueden afectar el tejido graso. Sumado a las emociones fuertes, el estrés, la ansiedad, entre otros, que reconfiguran la acción de la adrenalina y la noradrenalina. Trayendo como consecuencia un cambio metabólico que puede generar una hiperactividad en el movimiento regulador de vasos y arterias.

Se ha comprobado que los antecedentes de dicho padecimiento junto con la obesidad representan una predisposición genética. Los problemas varicosos y de circulación son los más predominantes. Adicionalmente, los malos hábitos alimenticios están relacionados con la aparición de esta condición. La comida chatarra, el alcohol, el tabaco, el exceso de picantes y especias son causas bien conocidas.

Clasificación de la celulitis

Las características clínicas de esta condición han sido establecidas de la siguiente forma: celulitis blanda, compacta y edematosa.

  • En el primer caso de celulitis blanda, suele darse en personas adultas que no se ejercitan y han querido adelgazar utilizando dietas extremas.
  • La celulitis compacta, está relacionada con el sobrepeso y obesidad en los jóvenes, por ello es maciza y tensa al tacto.
  • Finalmente, la variante de celulitis edematosa se manifiesta por un estado vascular deteriorado y una hinchazón generalizada en brazos y piernas. Aunque suele presentarse con menos frecuencia, los síntomas asociados son bastante intensos. Al igual que la compacta, puede ser tratable si se toman en cuenta aspectos puntuales del sistema circulatorio.

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