Definición de biomasa


La biomasa es la cantidad total de materia acumulada en un organismo, una población o un ecosistema. Además, el mismo término se utiliza para hacer referencia a aquellos productos generados mediante fotosíntesis que luego se utilizarán como combustible.

Por lo que se refiere a la primera acepción, cabe resaltar que hace referencia a la totalidad de la materia y no solo la materia viva. Por ejemplo, en un bosque estaríamos hablando de los árboles, por supuesto, pero también de la madera, la hojarasca y el mantillo, ya que todos estos elementos conforman la estructura del bosque como ecosistema.

Esta masa total de materia tiende a mantenerse constante y, por eso mismo, puede medirse. La medida se expresa en unidades de peso por unidades de superficie. Así, por ejemplo, se estima que en la selva amazónica la biomasa es de unas 1.100 toneladas de plantas por hectárea.

Biomasa como fuente de energía

En cuanto a la otra acepción, el término se refiere más bien a la masa útil, en el sentido de que es susceptible de emplearse como fuente de energía. Para ello, se puede quemar directamente o bien transformarse en diversos tipos de combustible por métodos físicos o químicos.

Por un lado, la materia orgánica que se utiliza para producir energía puede provenir de los desechos de la producción agrícola. Este es el caso de los restos de poda, las cáscaras de los frutos secos o los huesos de las aceitunas, por poner solo algunos ejemplos. Estos materiales son totalmente naturales y no han sido transformados en modo alguno.

La biomasa también puede proceder de residuos orgánicos, como los que se obtienen en las explotaciones ganaderas o los residuos sólidos urbanos. A veces, incluso, proviene de cultivos específicos cuya única finalidad es el aprovechamiento energético. Sin embargo, y a pesar de su origen orgánico remoto, los combustibles fósiles no tienen la misma consideración.

Usos de la biomasa

Restos de madera usados para Biomasa.

Restos de madera usados para Biomasa. Fuente: Pixabay

La energía producida a partir de esta masa orgánica tiene distintas utilidades. La combustión directa sirve principalmente para cocinar y calentar los hogares, aunque el vapor que genera también puede emplearse para producir electricidad. Por su parte, el biogás conseguido a partir de materia orgánica se utiliza para generar electricidad o calor destinados a la producción agrícola y ganadera.

Otro uso común de los materiales de origen orgánico es la producción de biocombustibles para la automoción. El bioetanol es un sustituto de la gasolina, mientras que el biodiesel sustituye al gasoil. Ambos se producen a partir de cereales, como el maíz, que, por su rápido crecimiento, resulta muy rentable.

Ventajas

Una de las principales ventajas de producir energía utilizando biomasa reside en que se trata de una fuente de energía renovable. Además, contribuye a la reducción de gases de efecto invernadero y a la revitalización de las zonas rurales, ya que favorece la generación de empleo en el sector agrícola.

Inconvenientes

Por el contrario, entre los inconvenientes se encuentran los altos costes de la producción de energía por estos medios, el bajo rendimiento calórico y la emisión de dióxido de carbono. Asimismo, la obtención de biocombustibles a partir de la caña de azúcar o la soja, por ejemplo, conlleva un gran impacto social y medio ambiental.

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