Definición de átomo


Proveniente del término griego “ἄτομον” que significa indivisible, el átomo es la partícula más pequeña en que la materia puede ser dividida sin que pierda sus propiedades de sustancia química simple.

El concepto de átomo fue originalmente concebido por los filósofos griegos Demócrito y Leucipo, quienes pensaron que esta partícula era la unidad constituyente más pequeña de la materia y que no podía dividirse. Sin embargo, hoy se sabe que los átomos están conformados por partículas más pequeñas aún: las partículas subatómicas.

Las partículas subatómicas son tres: los neutrones, los electrones y los protones, elementos que interactúan y se relacionan entre ellos, determinando así las diferencias entre uno y otro. Si bien estas partículas son más pequeñas que el átomo, no pueden tener una existencia independiente de este salvo en condiciones muy especiales.

Estructura de la unidad atómica

Fue con el desarrollo de la física nuclear, en los comienzos del siglo XX, que se pudo comprobar que la unidad atómica sí podía dividirse en partículas más pequeñas. Estas fueron identificadas progresivamente como electrones, protones y neutrones. Sin embargo, en su forma estable, el átomo sigue siendo la unidad más pequeña de la materia.

Representación y símbolo de un átomo.

Representación y símbolo de un átomo. Fuente: Pixabay

De las tres, los electrones son las partículas más livianas y su carga es negativa. Por su parte, los protones tienen una carga positiva y pesan 1836 veces más que los electrones. En el caso de los neutrones, tienen un peso casi igual al de los protones y no tienen carga eléctrica.

Los protones y los neutrones también reciben el nombre de nucleones, porque se encuentran agrupados en el núcleo atómico, el cual está formado por ellos. Por su parte, los electrones tienen un comportamiento orbital alrededor de este núcleo atómico. Este fue el modelo que, en su momento, sugirió la metáfora del sistema solar en miniatura.

Metáforas en el desarrollo de los estudios atómicos

La historia de las partículas atómicas está ligada al nacimiento y desarrollo de la química experimental. Fue en 1803, cuando el químico inglés John Dalton propuso una teoría según la cual toda la materia podía dividirse en dos grupos: los compuestos y los elementos. Estos últimos fueron definidos, en honor a Demócrito, como las unidades atómicas fundamentales.

Posteriormente, el físico inglés J.J. Thomson descubre el electrón, una de las partículas subatómicas, proponiendo el modelo atómico conocido como el “pudin de pasas”. Sucesivamente, el modelo de Rutherford, que sería ampliado por el danés Bohr, planteó el modelo del núcleo con carga positiva y los electrones girando a su alrededor en una corteza, naciendo así la metáfora del sistema solar.

En este contexto, el modelo propuesto por la teoría cuántica va ganado terreno, proponiendo conceptos como la “dualidad onda-partícula”, el cual plantearía la deslocalización del electrón, inaugurando un nuevo paradigma científico. En esta línea, en 1963 Murray Gell-Mann postuló que existían partículas aún más pequeñas que los protones y neutrones, a las que llamó “quarks”.

Propiedades atómicas

De la composición del núcleo atómico se originan las siguientes propiedades: el número atómico (Z), que expresa el número de protones presente en el núcleo, que de otro lado es igual al de electrones; y la masa atómica (A), que se obtiene del número total de neutrones y protones en el núcleo.

Todas las partículas con un mismo número de protones poseen las mismas propiedades químicas, y además pertenecen al mismo elemento. También, cuando los núcleos de un mismo elemento difieren en el número de neutrones o masa, se denominan isótopos.

Otra propiedad importante es la radiactividad, que consiste en una emisión de energía producto de la desintegración de núcleos atómicos de masa elevada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *